jueves, 9 de junio de 2016

Patatas con acelgas


La receta más simple. Un día llegamos a casa y mi madre tenía listo este plato. Y lo pruebas y dices "ves? Esta es la cocina que a mí me gusta". Sano,rápido, sabroso. Llego algo tarde con él y más hoy con el calor que tenemos en Andújar (más de 39ºC). Dicen que la semana que viene mejorará, id preparando las sartenes para entonces. 

Suelo decirlo mucho y no me equivoco. Estos guisos siempre están mejor terminados con horas de antelación y dejándolos reposar. Al tener patata no es posible congelarlos, pero aguanta refrigerado varios días. Y se puede calentar más tarde en el fuego o en el micro sin problemas. 


A la receta que me escribió mi madre le he añadido un poco de salsa Worcester. Si no tenéis no pasa nada, es totalmente opcional. Venga, vamos.


Ingredientes:

  • 1 cebolla mediana.
  • 2 tomates maduros.
  • Una bolsa de acelgas limpias.
  • 3 patatas grandes.
  • 3 dientes de ajo.
  • 1/2 cucharadita de pimentón dulce.
  • 1 vasito de buen vino blanco.
  • Agua.
  • 1 cucharada de salsa de tomate casero.
  • Laurel.
  • 1 chorrito de salsa Worcester (opcional)
  • Sal, aceite, pimienta.

Elaboración:

Pelamos las patatas y las cortamos en discos de medio dedo de grosor. Reservamos en un bol con agua fría y un poquito de sal.

Pelamos y picamos finamente la cebolla.
Pelamos y cortamos los ajos en láminas.
Pelamos los tomates y los cortamos en dados pequeños.

En una cazuela baja y grande con tapa, ponemos un chorro de aceite de oliva vírgen extra. Doramos los ajos y a continuación añadimos la cebolla. Salpimentamos y sofreímos hasta que esté dorada. Añadimos ahora los tomates , la hoja de laurel  y el pimentón. Removemos bien y dejamos hacer a fuego lento hasta que el aceite cubra al sofrito (una media hora). Añadimos a continuación la cucharada de salsa de tomate (y la de salsa Worcester si queremos), integramos, y colocamos las patatas engujadas y escurridas,  junto con las acelgas lavadas y bien escurridas también. Cubrimos el guiso de agua hasta un par de dedos. Dejar hervir tapado pero sin cubrir del todo.

Cuando las patatas vayan poniéndose tiernas revisamos el caldo. Si hay mucho, destapamos completamente y dejamos hacer. Id agitando la cazuela de vez en cuando para evitar que se peguen.