domingo, 25 de enero de 2015

Adas-be-Hamod , lentejas con acelgas y limón


Una más de la cocina libanesa. Tenía ganas de darle fuerte a este libro de recetas y para empezar quería una cosa sencillita. Mi última publicación fueron los manaish y más simples no podían ser. Ésta receta de lentejas me llamó la atención por su sencillez y , principalmente, porque los ingredientes estaban a la mano de todos. Así que me puse manos a la obra.

Estamos acostumbrados a los potajes abundantes , contundentes. Lentejas, habas blancas o garbanzos, con carne de cerdo , chorizo y morcilla. Me gustan igualmente, que conste. En mi casa las lentejas siempre llevan chorizo y morcilla, pimiento verde y albóndigas de pan (papajotes). La receta de hoy os va a sorprender por su ligereza. Llevan comino (podéis usar alcaravea para suavizar el sabor) lo que las hace aún más digestivas. Y poco más! Pero las vais a disfrutar muchísimo. Entran genial en un día frio como los que estamos pasando.  El sabor es excelente. Tenía miedo de hacer un plato demasiado soso y son todo lo contrario. Animaos a hacerlas, que no os vais a arrepentir.

Una cosa muy importante que aplica no sólo a este guiso sino a casi todos. Una vez terminadas de cocer las vamos a apartar, cubiertas. Y dejamos reposar cerca de una hora. Cualquier guiso recién hecho y puesto en la mesa no tiene todos los sabores asentados. El reposo es muy importante. Luego, a la hora de servir, se ponen al fuego lento y se deja que vayan cogiendo calor. Hacedme caso!


Ingredientes:

  • Lentejas. Yo pongo una taza por comensal. Da igual el tipo, las que más os gusten. Yo usé las pequeñitas. No uséis las que vienen en bote, ni de lejos.
  • Agua.
  • Un par de cebollas grandes.
  • Acelgas, un puñado. Podéis comprar una bolsa de acelgas frescas ya cortadas. 
  • Una patata grande.
  • Aceite de oliva.
  • Sal, zumo de un limón y comino.
  • Dos dientes de ajo.
  • Cilantro en grano.
  • Opcional: Una cucharadita de tomate frito casero.

Elaboración:

Ponemos las lentejas en remojo la noche de antes.
Al día siguiente, tiramos el agua, les damos un aclarado, escurrimos y ponemos en una cazuela grande. Las cubrimos de agua , hasta unos tres dedos por encima.Ponemos al fuego a hervir lentamente tapadas durante media hora.

Mientras limpiamos y lavamos las acelgas. Les quitamos los tallos y reservamos. Pelamos la patata y cortamos en dados. Dejamos en agua reposando.

Ponemos al fuego una sartén con un chorro de aceite de oliva. Pelamos y picamos la cebolla en juliana (tiras). Pelamos los ajos y los machacamos junto con los granos de cilantro. Echamos a la sartén la cebolla y el ajo machacados. Dejamos sofreir hasta que esté doradita. 

Añadimos el sofrito a las lentejas, junto la patata y las acelgas escurridas. Removemos un poco, cubrimos y dejamos hacer durante unos quince minutos. Probamos la dureza de las lentejas. Para terminar, añadimos la sal (probamos), el comino en grano y el zumo del limón. Removemos, quitamos del fuego y dejamos reposar una hora. A la hora de servir, las ponemos a calentar a fuego lento hasta que cojan calor. Si queréis darle color podéis añadir una cucharadita de tomate frito casero. Servir muy calientes. 

A comer!!