miércoles, 14 de noviembre de 2012

Ghribas de coco

Hoy quería hacer una cosa sencilla, en previsión de lo que está por llegar en las próximas fechas. En Google Reader tengo una serie de blogs que consulto con bastante frecuencia. Y en uno de ellos encontré estas ghribas marroquís de coco , me llamaron la atención desde el primer momento. Las ghribas son unos dulces marroquís normalmente hechos con almendras y nueces. La novedad en esta receta es que llevan coco y semolina. Como toque particular yo les añadí unas ralladuras de naranja que creo que les vienen bastante bien. 

Estas pastas son típicas de Marruecos. En Darija, Ghriba significa "misterioso". Al parecer, su origen parte de Al-Andalus y fueron importadas al pais africano por un grupo de andalusíes. Un aspecto fundamental de la cocción es que debe ser la exacta, para que no queden duras. De hecho , el punto ideal es que se deshagan en la boca. Éstas de coco están un poco lejos de eso debido a que el coco queda bastante seco tras el horneado y además llevan semolina. Pero jamás deben acabar duras y quebradizas. Ya veréis que no es nada complicado. Os apetecen?

Ingredientes:

  • Ralladura de naranja.
  • Agua de azahar.
  • 50 grs. de azúcar glass más la que usemos para formar las pastas (ver más abajo).
  • 150 grs. de coco rallado.
  • 50 gramos de semolina.
  • Una cucharadita de levadura en polvo.
  • Dos cucharadas de aceite de girasol.
  • Unas gotas de esencia de vainilla.
  • Un huevo.
  • Una pizca de sal.

Elaboración:

En un bol ponemos la semolina junto con el coco rallado. Añadimos la levadura, la sal y mezclamos los ingredientes. 

En otro recipiente blanqueamos el huevo con el azúcar glass. Añadimos el aceite, la esencia de vainilla y la ralladura de naranja.

Reunimos los ingredientes secos con los húmedos y mezclamos bien con las manos. La masa quedará algo suelta, ya veréis. No os preocupéis por ello. Cubrimos la masa y la dejamos reposar en la nevera durante una media hora.

Preparamos un plato con agua a la que añadiremos unas gotas de agua de azahar. Al lado colocamos un plato con azúcar glass. Finalmente, para terminar la cadena de montaje, preparamos una bandeja de horno sobre la que colocaremos una plancha de silpat o de papel de hornear, lo que tengáis.

Sacamos la masa de la nevera. Vamos tomando pequeñas porciones. Las apretamos haciendo puño suavemente. Las pasamos por el agua de azahar y volvemos a apretarlas y darles forma de pasta. Es muy sencillo.  Finalmente las pasamos por el plato de azúcar glass, que queden bien cubiertas y  la situamos en la bandeja de hornear. Mientras podemos calentar el horno a 180ºC. Yo usé aire.

Introducimos la bandeja en el horno durante unos 10 minutos. Cuando veáis que comienzan a dorarse ya están listas. Las sacamos y las dejamos enfriar sobre la misma bandeja. No se os ocurra tocarlas ahora o se desharán. Finalmente , cuando estén frías, les espolvoreamos azúcar glass. Están mucho mejor al día siguiente.