sábado, 11 de agosto de 2012

Literatura e inspiración culinaria: Pan vikingo de centeno.

Me gusta la cocina, no os descubro nada. Y me gusta leer. Unidas las dos cosas la una es inspiración de la otra. Devoraba los libros de los Cinco en los que entre aventuras los chavales disfrutaban de unas meriendas copiosas con panecillos, bocatas y mucha cerveza de jengibre. Me preguntaba qué era eso del jengibre y hoy que lo conozco no quiero imaginarme cómo debe saber esa bebida...


Hay mucha literatura con una carga gástrica y gastronómica importante. Hace poco terminé Assur, de Francisco Narla. Se recrean algunos ágapes en las skali, servidos con mucha carne e hidromiel, en los que se decidía la vida de la comunidad. Veremos algunos de ellos en la historia. Se vuela la imaginación pensando cómo transcurría la vida en el interior de esas enormes construcciones cuando las condiciones en el exterior eran extremas.




Me ha gustado mucho el libro. Me ha sorprendido gratamente ver hoy en una superficie cómo ya estaba fuera la segunda edición. Aún con las andanzas de Assur endulzando el recuerdo me puse a buscar alguna receta que tuviese que ver con la novela. Y aquí os traigo esta preparación vikinga de pan de centeno que localizé en un blog.

Inicialmente pensé hacer unos pastelitos de vino dulce, la receta del mismo blog pintaba bien. Mezclar comino con vino dulce me parecía curioso y no lo tenía del todo claro. Pero encontré alguien en internet que ya los había hecho y había publicado fotos. Inmediatamente se me quitó la idea, jeje.

Para la receta usé "cups". Ya sabéis, como siempre, medida de volumen. Uséis la que uséis durante la elaboración que sea siempre la misma.

Ingredientes:

  • 25 grs de harina fresca de panadero
  • 3 tazas de harina integral de centeno.
  • 3 tazas de harina normal.
  • 1 cucharadita y media de sal.
  • 2 tazas de cerveza.
  • Media taza de agua templada.
  • 2 cucharadas de mantequilla fundida.
  • 2 cucharadas de miel.
  • Opcional: un huevo batido.

Elaboración:

En un recipiente amplio diluimos la levadura en el agua templada. Añadirmos la miel, la cerveza, mantequilla , harina de centeno y la sal. Mezclamos hasta integrar en una masa blanda. Añadimos finalmente la harina normal y volvemos a integrar.

Espolvoreamos la superficie de trabajo con harina y volcamos la masa. La trabajamos suavemente unos 5 minutos hasta que quede una masa suave. La cubrimos con un paño húmedo hasta que doble su volumen. Si hace calor vamos humedeciendo el paño o pulverizando la superficie de la masa para que no se seque.




Tras este levado, desgasificamos la masa y volvemos a amasar ligeramente un par de minutos. Cortamos la masa en dos y damos forma redonda. De nuevo cubrimos con un paño húmedo para el segundo levado. De nuevo de una a dos horas. Si tenemos bannetons podemos usarlos para dar la forma que deseemos.

Calentamos el horno a 180ºC. Si queremos pintamos la superficie de nuestro pan con huevo batido. Finalmente hacemos el greñado e introducimos en el horno. El tiempo depende, unos 50-60 minutos hasta que esté dorado. 

Que aproveche!