domingo, 29 de julio de 2012

Pastel black bottom

Esta semana andaba buscando recetas para darle uso a la MyCook, un cacharrillo clon de la thermomix (que no me oigan los seguidores),  que ha llegado a casa hará unos días y que hace muy bien su papel. Encontré una receta de una tarta Sacher, pero no será éste otro de esos blogs con tarta Sacher. Ya hay demasiados. De todas formas, la tarta la hice, tardé poco usando el artilugio y el resultado es fantástico. Y luego, buscando más inspiración me topé con esta receta del blog Bon Appetit .Es un pastel con una base de galleta y crema de chocolate y café (de ahí su nombre). Muy sencillo de hacer, muy fresco y especialmente dirigido a los más golosos. Un par de cucharaditas y te llenas bastante. Pero merece la pena, ya veréis. Ha sido un finde de mucha reposteria. Y me lo han agradecido , jeje.
Usaremos cups en las medidas. Ya sabéis, buscad y reservad una taza mediana/grande y usadla siempre en vuestras receta con este tipo de medida.



Ingredientes:

Para la base de galleta: 170grs de galletas digestivas, tres cucharadas de mantequilla fundida y una cucharada de nata de montar.

Para el cuerpo del pastel: 
  • 3 hojas de gelatina neutra.
  • 1 taza y media de leche entera.
  • Media taza de nata de montar.
  • Cuatro yemas grandes.
  • Media taza de azúcar blanca.
  • Dos cucharadas de ron.
  • Una cucharada de maicena.
  • Un poco de esencia de vainilla.
  • Una pizca de sal.
  • Un cuarto de taza de mascarpone o de queso de untar neutro.
  • 140 grs. de chocolate de cobertura.
  • Un chorrito de café.
Para la cobertura usaremos unos 200ml de nata de montar, tres cucharadas de azúcar glass y un chorrito de ron. Cacao en polvo y crocanti de almendra para decorar.


Elaboración:

Trituramos las galletas (yo usé la MyCook para hacerlo de una vez), añadimos la mantequilla fundida y la nata. Mezclamos los ingredientes. Fondeamos un molde desmontable de 18 a 20cms, cubriendo bien el fondo y levantando por los lados un borde de galleta de un dedo y medio aproximadamente. Introducimos en el horno unos 15 minutos a 150ºC hasta veais que la galleta queda crujiente (pierde el aspecto húmedo de la mantequilla). Reservamos y mientras se enfría preparamos el cuerpo.





En un recipiente con agua ponemos las hojas de gelatina para que se hidraten.

En un cazo grande ponemos la leche y la nata y ponemos a calentar. No dejéis que hierva.

Mientras se calientan, en un bol mezclamos las yemas con el azúcar, el ron, la maicena , la vainilla y el pizco de sal. No hace falta remover mucho, sólo deshacer los grumos de la maicena. Vertemos un poco de la mezcla de leche y nata para desleir el conjunto y lo volvemos todo al cazo en el fuego. Calentamos sin dejar de remover. Escurrimos las hojas de gelatina del agua y las vamos añadiendo poco a poco al cazo dejando que se deshagan bien.

Seguimos moviendo hasta que la mezcla haya cogido bastante cuerpo. No queremos una textura de crema pastelera, sino algo un poco más ligero. Retiramos del fuego y añadimos el queso mascarpone. Integramos . Apartamos una taza de esta mezcla. El resto lo dejamos reposar a temperatura ambiente.

La taza con la mezcla que hemos apartado la ponemos en otro cazo, regresamos al fuego y añadimos inmediatamente el chocolate hasta que se funda por completo y se integre bien. Añadimos también el café. Ya lo tenemos todo para montar el pastel.

Volcamos la crema de chocolate y café sobre la base de galleta. Introducimos en la nevera una hora aproximadamente hasta que al enfriar se haya solidificado bien. No olvidemos que en el otro cazo tenemos la otra parte del cuerpo de la tarta que añadiremos más tarde. Mientras se enfría la base removed el contenido de este cazo de vez en cuando para evitar que tome mucho cuerpo.

Una vez tenemos la base de chocolate y café bien firme procedemos con cuidado a añadir la parte blanca de la mezcla. Volvemos a introducir en la nevera durante unas 5 o 6 horas. 

Para finalizar hacemos la cobertura. Montamos firmemente la nata con el azúcar y casi al final añadimos el chorrito de ron. Cubrimos la tarta y espolvoreamos un poco de cacao el polvo y las almendras. Volvemos a la nevera hasta el momento de servir. Este pastel siempre se ha de mantener en frío.

Os gustará, lo sé.