domingo, 6 de noviembre de 2016

Dulce del paraíso




Hace ya cerca de un año me regalaron un libro de cocina de la librería anticuaria El Laberinto, de Córdoba. "La cocina Moderna", de Carmen de Burgos. Una publicación de 1918. Y aunque han sacado ediciones posteriores, creo que mi ejemplar es de aquella época. El estado de las páginas, la encuadernación cosida lo indican.

Le eché un vistazo rápido y entre sus páginas encontré anotaciones del dueño anterior: Una receta de rosquillas escrita a mano, un recibo de una limosna a un convento que data del 1944. Toda una joya. Aunque realmente lo que interesa es su contenido del tema que nos reune. No esperéis recetas presentadas cuidadosamente con sus ingredientes medidos, su elaboración paso a paso .. y mucho menos, no esperéis ninguna foto o ilustración del plato.  Es más, los pesos se dan en antiguas medidas españolas, como el cuartillo, la onza o la libra.  Las recetas no son para principiantes en la cocina, están escritas dando ya muchas cosas por sabidas. No quiero decir que sean para expertos, sino para gente , amas de casa de la época principalmente, que saben moverse entre fogones.

Voy a subir varias de ellas al blog. La de hoy es una receta sencilla del típico postre de la abuela, el que lleva bizcochos o galletas borrachas intercaladas con capas de natillas, crema pastelera o chocolate. En esta ocasión es la forma de preparar este relleno lo que más me llamó la atención. Así que manos a la obra. Los ingredientes os los paso ya convertidos.


Ingredientes:

  • Un litro de leche entera.
  • Azúcar blanca, 345g.
  • Cuatro huevos grandes.
  • Almendra molida, 115g.
  • Maicena, 58g.
  • Agua.
  • Canela y azúcar para espolvorear.
  • Un vaso de leche entera.
  • Una cucharada de miel.
  • Un cucharadita de extracto de vainilla.
  • Trozos de bizcocho, magdalenas (aprovechamiento).

Elaboración:

En una cazuela honda, ponemos el litro de leche, junto con el azúcar. Cascamos los huevos, batimos y los añadimos a la cazuela con la leche. Hacemos lo mismo con la almendra molida. 

Con un poco de agua disolvemos la maicena y la añadimos a la cazuela con los ingredientes anteriores. Removemos a conciencia para integrar bien todos los ingredientes. Ponemos en el fuego, medio, sin parar de remover, Tardará unos 20 minutos en comenzar a espesar, cuando llegue el hervor.  Seguimos hasta que obtener una crema consistente. Apartamos, cubrimos con film transparente y dejamos enfriar.

Preparamos un molde cuadrado o de cake, que sea hondo. Forramos el interior con papel film dejando que salgan los bordes para luego desmoldar cómodamente. Una vez listo nos dedicamos a expoliar la despensa, buscando bizcochos, galletas , magdalenas que ya se vayan poniendo duros. O podemos comprar unos directamente. Los cortamos en rebanadas o dados grandes que nos sirvan para hacer capas en el molde que ya tenemos preparado.

Una vez se haya enfriado la crema lo suficiente, procedemos al montaje. Ponemos un recipiente con el vaso de leche y una cucharada de miel. Mojamos un poco los trozos de bizcocho en la mezcla y vamos fondeando nuestro molde. Ponemos una capa de nuestra crema de almendras. Y vamos repitiendo el proceso hasta llenarlo. Yo intercalé capas de galletas digestivas, en fin, lo que se os ocurra. Una vez finalizado, llevamos a la nevera y dejamos reposar unas cuatro horas. 

Para servirlo lo desmoldamos sobre una fuente y espolvoreamos azúcar y canela. Delicioso.