jueves, 24 de octubre de 2013

Pan de nuez y queso fresco


El otro día me encontré en la web de Mercado Calabajío con un pan hecho de masa de patata cocida, de origen húngaro y me llamó mucho la atención.  Además ví que en los ingredientes llevaba alcaravea, una especia muy parecida al comino y de sabor anisado. Precisamente había comprado hacía poco una bolsita para hacer salsa harissa. Improvisando aquí y allá acabé haciendo este pan de molde que me ha dado muy buen resultado. Así que no podía faltar que compartiese el invento. Muchas gracias por la inspiración!

Ingredientes:

  • Un sobrecito de levadura de panadero.
  • 250 gramos de queso fresco.
  • 380 gramos de harina de fuerza.
  • 40 gramos de bulgur (si no tenéis se sustituye por harina de fuerza)
  • 120 mililitros de agua.
  • 50 gramos de mantequilla.
  • 1 cucharadita de sal y otra de alcaravea.
  • Un puñado de nueces peladas.
Elaboración:

Templamos el agua. Fuera del fuego le añadimos el bulgur (o harina si no teníais), la cucharita de alcaravea y el sobrecito de levadura. Removemos bien y dejamos reposar hasta que la mezcla comience a hacer burbujitas (de 10 a 15 minutos).








Picamos groseramente las nueces. 
Pesamos la harina de fuerza. Le añadimos la cucharadita de sal. Movemos.
Fundimos la mantequilla. Reservamos todo.

En un recipiente grande ponemos el queso fresco, escurrido el suero si lo tuviese. Con unas varillas lo vamos rompiendo hasta que queden trocitos pequeños. No es necesario que quede hecho una masa. Añadimos las nueces picadas , la mantequilla fundida y removemos. A continuación ponemos la mezcla de levadura activada que teníamos reservada. Finalmente, y con ayuda en principio de una cuchara de madera, vamos añadiendo la harina hasta integrarla toda. 


Enharinamos la superficie de la mesa y volcamos nuestra masa. Este va a ser un amasado normal, de unos 5 minutos. Veréis que no se pega mucho a las manos. Para finalizar damos forma de bola , reservamos en un recipiente y tapamos. Ya sabéis, primer levado, unas dos horas casi.




Transcurrido el tiempo, veréis que la masa ha crecido bastante. Volvemos a enharinar una superficie, volcamos nuestra bola de masa y con las manos aplastamos un poco extrayendo el aire, hasta formar un rectángulo. Vamos a enrollar la masa sobre sí misma y volvemos los extremos hacia abajo. Colocamos la masa en un recipiente de cake grande (de unos 25 cms) previamente enharinado. La depositamos con el cierre hacia abajo. Espolvoreamos de harina, cubrimos y dejamos reposar una hora aproximadamente. 


Precalentamos el horno a 190ºC y introducimos nuestro pan hasta que se ponga dorado. En torno a 30, 40 minutos. Una vez hecho , sacamos, desmoldamos y colocamos sobre una rejilla dándole de vez en cuando una vuelta para que no se acumule la humedad.